jueves, 14 de abril de 2011

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Remakes y reimaginaciones

Un fenómeno que también se ha producido desde la llegada del año 2000 es la realización de numerosos remakes o reinvenciones de varias películas clave del cine de terror, en especial el slasher. Desde 2003, con el remake de La Matanza de Texas, se han estrenado La Masacre de Toolbox (2003), El Amanecer de los Muertos (2004), La Casa de Cera (2005), Las Colinas tienen Ojos (2006), Sorority Row (2006), Black Christmas (2006), Halloween (2007), Prom Night (2008), April Fool's Day (2008), Viernes 13 (2009), San Valentín Sangriento (2009), Los Chicos del Maíz (2009), Pesadilla en Elm Street (2010), El Hombre Lobo (2010), Psicosis (2011), El Muñeco Diabólico (2011) y Hellriser (2011).
Esto ha llevado a pensar en múltiples ocasiones que el cine de terror, ya no es que se haya quedado sin ideas originales para la producción de nuevas películas de terror, sino que a las productoras les ha sido más cómodo buscar en sus archivos para desenterrar películas que fueron un éxito en su tiempo para un público adolescente que aún hoy sigue vigente, y adquirir así grandes recaudaciones en taquilla. Si bien, por otra parte, se ha tratado de modernizar el terror característico de los años 70 y 80 para llegar a la juventud actual, tratando de hacer experimentar al público de hoy día el mismo terror que sus padres en aquellos años mediante la aplicación de nuevas tecnologías en las iluminaciones, los efectos especiales y las bandas sonoras, aunque esto haya requerido aumentar la violencia de las escenas o incluso alterar el argumento original para mayor angustia o temor. Es el caso de nuevas secuelas que siguen una nueva línea de una historia reinventada, como H2 Halloween II (2009), Viernes 13 parte 2 (2011) y Halloween 3D(2011).
También se ha confirmado la puesta en marcha de más secuelas para la serie Scream.  
http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_terror

Últimas tendencias

público adolescente las producciones de Wes Craven Scream (1996) y secuelas, y Sé lo que hicisteis el último verano (Sé lo que hicieron el verano pasado en América latina) (1997). El neozelandés Peter Jackson (trilogía de El Señor de los Anillos) se había estrenado con la espectacular aunque estomagante parodia titulada Braindead (1992). Del director de origen indio M. Night Shyamalan, la original fantasmagoría El sexto sentido (1999), que ha sido comparada con la también escalofriante Los otros, de Alejandro Amenábar.
El inicio del siglo XXI ha conocido una verdadera explosión de cine de terror asiático, con cintas nada desdeñables como la japonesa The ring (1998, de Hideo Nakata), que muy pronto ha conocido diversas versiones y secuelas. Aquí podría incluirse también la serie Ju-on (La maldición. The grudge), del también japonés Takashi Shimizu.
En Hispanoamérica y España la filmografía de terror ha experimentado igualmente un auge inusitado en tiempos recientes. Autores ya consolidados de este movimiento como Guillermo del Toro (Cronos (películ), 1992; El espinazo del diablo, 2001), Jaume Balagueró (Los sin nombre, 2001) y el oscarizado Alejandro Amenábar (Abre los ojos, 1997; Los otros, 2001), han sido secundados por directores noveles de gran éxito, como Juan Carlos Fresnadillo (28 semanas después, 2007) y Juan Antonio Bayona (El orfanato, 2007).
Mención especial requiere la saga de películas Saw (2004), dirigida por James Wan, y que propulsó una franquicia con siete películas por el momento, la última en 3D. Es caracterizada por los ambientes lúgubres y tenebrosos, la desprotección y vulnerabilidad de las víctimas del juego, así como la complejidad y originalidad de sus muertes, la metodología del asesino y sus cómplices, y la violencia explícita, que ha llevado a las asociaciones cinematográficas a proyectar sus últimas entregas en cines X.

Hitos 1968-1999

No deben olvidarse otros grandes hitos del cine de terror de calidad surgidos en el último tercio del pasado siglo: La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski, La matanza de Texas (1974), de Tobe Hooper, La profecía (1976), de Richard Donner, El resplandor (1980), de Stanley Kubrick, la polémica Holocausto Canibal (1979), del italiano Ruggero Deodato, la similar y no menos polémica Cannibal Ferox (1980) de Umberto Lenzi, Poltergeist (Tobe Hooper, 1982), Videodrome (David Cronenberg, 1983), la controvertida Nekromantik (del alemán Jörg Buttgereit, 1987), It (película), basada en la novela de Stephen King, El silencio de los corderos (1991), de Jonathan Demm, y más recientemente, lanzada con astucia a través de Internet, El proyecto de la bruja de Blair (1999), de los jóvenes Daniel Myrick y Eduardo Sánchez.

Años 80

http://www.facebook.com/pages/Cine-De-Terror/110806588964191Los años 80 estuvieron acaparados por seriales de "terror adolescente", cintas sin grandes pretensiones artísticas aunque sí económicas, dirigidas a un público muy determinado. Esta modalidad sigue abarrotando salas en nuestros días. En 1980, se estrenaría Friday the 13th (en España y países hispanohablantes traducido como Viernes 13), de Sean S. Cunningham, arranque de una saga de películas en las que el gestor terrorífico es un salvaje asesino que actúa en la oscuridad. De 1984 es la primera entrega de Pesadilla en Elm Street, firmada por otro especialista, Wes Craven. Aunque la precursora de la modalidad había sido Halloween (1978), de John Carpenter, director igualmente muy proclive al género. La serie Creepshow, de Stephen King y George A. Romero, pertenece también a esta época.
Otros filmes destacados de la década: El resplandor (1980), de Stanley Kubrick; El ente (1981), de Sidney Furie; La cosa (1982), de John Carpenter; Poltergeist, de Tobe Hooper; Re-animator (1985), de Stuart Gordon; Hellraiser (1987), de Clive Barker. El canadiense David Cronenberg acertó nuevamente de lleno con La mosca (1986, remake de una gran cinta de los años 50), y con Inseparables (1988). Visualmente muy poderosa, la película de zombis Terroríficamente muertos (1987), de Sam Raimi. Cerraría esta década una de las mejores adaptaciones sobre la obra del novelista Stephen King Pet Sematary, de Mary Lambert (1989).

Cine de la Guerra Fría


Fenómeno digno de estudio es la filmografía catastrofista y apocalíptica, tanto japonesa como norteamericana, que surgió en los años 50, 60 y 70 con motivo de la llamada Guerra Fría: Gojira/Godzilla (1954), de Ishiro Honda, Vinieron de dentro de..., (1975), del muy apreciable director especialista del género David Cronenberg, La invasión de los ultracuerpos (1978), de Philip Kaufman. Años antes, en 1968, George Andrew Romero había estrenado La noche de los muertos vivientes, película con la que aportó otra temática: el de los "zombis" o "zombies". Estos, al igual que el hombre lobo, dentro de la categoría de los no-muertos, como los vampiros, forman parte de la tradición folklórica y las leyendas populares más antiguas, pero no fueron demasiado frecuentados por los autores románticos. El terror contemporáneo, en cambio, tanto en literatura como en cine, aborda a los zombis sin el menor matiz romanticista, procurando lograr en el lector o espectador, a través de la cruda expresión de su monstruosidad exangüe y caníbal, un efecto de terror puro, ancestral (véase Cine de zombis).

Años 50 y 60

Si se habla de cine de terror, no se puede pasar por alto a la productora británica Hammer (ver Hammer Productions), que a lo largo de los años 50, 60 y 70 desencadenó una avalancha de películas del género, algunas de gran calidad, como La maldición de Frankenstein (1957), Drácula (1958) y La Momia (1959). Su director estrella fue el inglés Terence Fisher.
También debe recordarse al norteamericano Roger Corman (n. 1926), director de serie B (películas de bajo presupuesto) especializado en la adaptación, quizá en exceso libre y colorista, de relatos de Edgar Allan Poe: House of Usher ('La caída de la casa Usher', 1960), The Pit and the Pendulum ('El pozo y el péndulo', 1961), Premature Burial ('El entierro prematuro', 1962), Tales of Terror ('Cuentos de terror', 1962) The Raven ('El cuervo', 1963), The Masque of the Red Death ('La máscara de la Muerte Roja', 1964) The Tomb of Ligeia ('La tumba de Ligeia', 1964), entre otras. Todos estos filmes, salvo Premature burial, fueron protagonizados por el especialista en el género Vincent Price (1911-1993).

Boris Karloff en La novia de Frankenstein.
Otros actores legendarios del género: Béla Lugosi (1882-1956), Boris Karloff (1887–1969), Lon Chaney Jr. (1906–1973), Peter Cushing (1913–1994) y Christopher Lee (1922), éste aún en activo.
El actor español Paul Naschy (Jacinto Molina Álvarez, 1934-2009, Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes de 2001) fue considerado internacionalmente gran especialista, habiendo participado, ya sea como actor, director o guionista, en un centenar de películas aproximadamente. Otros autores europeos muy valorados del género: el español Jess Franco y los italianos Mario Bava y Dario Argento, entre otros.
Alfred Hitchcock, llamado el mago del suspense, es autor de por lo menos dos cumbres del terror moderno: la película de terror psicológico Psicosis (1960) y la de terror naturalista Los pájaros (1962).
http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_terror

jueves, 7 de abril de 2011

Evolución e Historia. El terror clásico

El cine de terror nació junto con el mismo cine: los Hermanos Lumière grabaron en 1896 la cinta "L'arrivée d'un train à La Ciotat" (La llegada del tren). En esta película, como su nombre indica, únicamente se mostraba la llegada de un tren; sólo que, dado que el cine era un invento desconocido para la mayoría de los espectadores, éstos creían que el tren se iba a salir literalmente de la pantalla para arrollarlos; los primeros espectadores de la cinta gritaban y escapaban de la sala aterrorizados.

Lon Chaney en El fantasma de la ópera (1925).
Pero la primera película deliberada de terror fue realizada en 1910 por J. Searle Dawley, para los Edison Studios se trató de la primera adaptación del mito de Frankenstein . En esta época del cine mudo  aparecieron otras películas que aun hoy ponen los pelos de punta, como El Golem  (Paul Wegener, 1915), Häxan (Benjamin Christensen, 1922) la primera película de temática ocultista  y demoniaca , El jorobado de Notre-Dame  (Wallace Worsley, 1923) o El fantasma de la ópera  (Rupert Julian, 1925).
El siglo XX conoció, pues, desde muy pronto excelentes cultivadores del miedo. Quizá el director más importante de esta primera época sea el alemán F. W. Murnau  (1889-1931), responsable de la lóbrega y expresionista Nosferatu, el vampiro  (1922), película basada en el Drácula  de Bram Stoker. (Dentro del cine expresionista, véase también Fritz Lang  — El testamento del doctor Mabuse , M, el vampiro de Düsseldorf— y El gabinete del doctor Caligari.) El famoso vampiro transilvano ha conocido decenas de versiones a lo largo del siglo XX. Son destacables la neogótica (basada en Murnau: como en la película de éste, los dientes largos del vampiro no son los colmillos, sino los incisivos) Nosferatu, vampiro de la noche, a cargo del alemán Werner Herzog (1979), y la espectacular puesta en escena de la película Drácula de Bram Stoker (1992) del norteamericano Francis Ford Coppola.
También de principio de la década de los 30 es La bruja vampiro (Vampyr) de C. Th. Dreyer.
En los años 1930 dominó el cine de monstruos. Se produjeron obras maestras -según gran parte de la crítica, nunca superadas- del género como Drácula (de T. Browning, 1931), El doctor Frankenstein (de James Whale, 1931), La momia (de K. Freund, 1932), La parada de los monstruos (de Tod Browning, 1932) y la muy alabada King Kong (de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933).
Obtuvieron asimismo un éxito espectacular el director Rouben Mamoulian con Dr. Jekyll y Mr. Hyde (o El hombre y el monstruo), de 1931, y Michael Curtiz con Los crímenes del museo, de 1933, película oscurecida por su remake Los crímenes del museo de cera (1953), de André de Toth.
http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_terror

Clasificación

http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_terrorEl cine de terror es un género rígidamente codificado por la industria y que a su vez posee muchos subgéneros, cada uno regido por sus reglas propias, y sometido a normas bien precisas que raramente son intercambiables entre subgéneros.
De entre todas las variantes surgidas en la historia del género, cabría entresacar una escueta clasificación con arreglo a la temática general:
  • Las preguntas sobre el más allá y lo desconocido que han generado toda la serie de zombis, momias, fantasmas, vampiros, extraterrestres, etc.
  • El miedo a la tiranía cruel, escenificado, por ejemplo, a través de la relación del Conde Drácula con sus súbditos y víctimas, o bien en la potencia amenazadora de brujos malignos o monstruos, como es el caso de Fu Manchú, King Kong y tantos otros.

Características

Características
El cine de terror bebe de las fuentes de la literatura y las supersticiones y leyendas tradicionales, así como de temores y pesadillas nacidos de contextos socioculturales mucho más actuales y precisos. Por una parte, de la novela de terror, nacida en la segunda mitad del siglo XVIII; por otra, de la tradición oral del cuento de miedo, ampliamente desarrollada en las sociedades rurales de todas las culturas. De aquí, en último término, surgirán los elementos y personajes básicos utilizados en las películas de este género: los vampiros, el hombre lobo, los monstruos, fantasmas, brujas, zombis, así como las desdichadas réplicas humanas, al estilo de Frankenstein.
Otras señas de identidad del género son un uso muy particular de la iluminación, que muchas veces tiende a inspirarse en la pintura romántica alemana del siglo XIX, la cual se caracteriza por el recurso frecuente al claroscuro, a los contrastes de colores y los tonos penumbrosos, efectos muy apreciables en el cine expresionista de los primeros años (Murnau, Fritz Lang). Los espacios o escenarios más visitados serán la noche, cementerios, la casa abandonada, el castillo, las ruinas, el laboratorio lúgubre, el bosque o el erial sombrío, el jardín decadente, que han terminado conformando un catálogo de "lugares" comunes. Asimismo, nunca debe faltar una banda sonora densa y sugerente (El resplandor, Psicosis, Tiburón...), junto a unos escalofriantes efectos de sonido (El exorcista, Alien, Drácula de Bram Stoker de Coppola...), efectos que en los últimos tiempos rayan más bien en lo ensordecedor (Soy leyenda, de 2007).
El público se siente atraído hacia este tipo de películas precisamente por los estímulos emocionales novedosos e intensos que recibe, es decir, lo insólito-escabroso inscrito momentáneamente en la rutina diaria. Los efectos fisiológicos que experimenta el espectador horrorizado en su butaca incluyen fuertes subidas de adrenalina, con dilatación de pupilas, aceleramiento cardíaco y respiratorio, y sudor frío, todo lo cual por lo común se cierra con un desahogo final, en el cual, de acuerdo con el remate que haya tenido la historia, reinará el consuelo o el desconsuelo.
El motor sensacionalista en estas películas es, en muchos casos, la exhibición de la crueldad, humana, bestial o sobrenatural, como representación del Mal, en cualquiera de sus muchas variantes, y esto explica que la gran competencia comercial en esta industria haya generado una escalada indiscriminada de contenidos truculentos en el género a lo largo de los últimos años.
http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_de_terror

1. Bienvenida

http://guts.blogspot.es/1235680140/El cine de terror es un género cinematográfico que se caracteriza por su voluntad de provocar en el espectador sensaciones de pavor, miedo, disgusto, repugnancia, horror, incomodidad o preocupación. Sus argumentos frecuentemente desarrollan la súbita intrusión en un ámbito de normalidad de alguna fuerza, evento o personaje de naturaleza maligna, a menudo de origen criminal o sobrenatural.